Ikenoya: la torre de soba de tres pisos en Sagamihara
Una soba auténtica en Sagamihara. Tamaño grande y extra-grande al mismo precio. La 'torre de soba', tempura crujiente, arroz mixto y hasta máquina de cobro automático — un sitio que cubre cada punto que un fan del soba busca.
Amplio y moderno, equilibrio entre estilo kappo y sensación cotidiana
Lo primero que percibes al entrar es lo holgado del uso del espacio, bastante generoso para una soba-ya.
La elegancia tipo kappo convive con la accesibilidad del día a día, así que puedes entrar en el registro de “una soba-ya un poco más cuidada” sin tensión.
Paredes y mobiliario se unifican en tonos sobrios, y la iluminación es una luz suave, no demasiado clara, que no cansa la vista aunque permanezcas mucho rato.
El espacio entre mesas es amplio, así que incluso en el pico del almuerzo no se siente presión.
Grande = extra grande al mismo precio, generosidad real
Un detalle silenciosamente estupendo para los fans del soba: las raciones grande y extra-grande cuestan igual. Puedes elegir desde una ración normal hasta el equivalente a tres raciones sin pensar en el precio. “Hoy quiero comer en serio” vs. “hoy algo más ligero” se vuelve una decisión del día — un diseño que paga bien a los clientes habituales.
La extra-grande llega como una auténtica “torre de soba”
Si pides la extra-grande, sale una torre de tres niveles. Al verla por primera vez es casi imposible no soltar una risa; la mayoría de la gente hace foto antes de empezar. A pesar del volumen, los fideos en sí son ligeros, así que se avanza más de lo esperado. Combinan bien con el caldo — el sabor no se cansa hasta el último bocado.
Tempura crujiente y takikomi rice destacable en el set
El tempura viene en un rebozado fino, con la frescura crujiente del recién frito. Camarones y buen surtido de verduras — suficiente para sostener un set de almuerzo.
La sorpresa estrella: el takikomi rice (arroz con varios ingredientes) del set. El aroma del arroz queda muy presente; alternar entre soba y este arroz da la sensación de usar todos los cajones de la cocina japonesa — la satisfacción sube un escalón.
Soba × tempura × arroz con ingredientes reparten bien sus papeles, cada uno con calidad de protagonista.

Cobro digital, rotación rápida en el almuerzo
El pago se hace en un cajero de autoservicio dentro del local. Acepta efectivo, tarjetas de crédito y monederos electrónicos, así que no hay estrés esperando en caja incluso en horas ocupadas. La interfaz es intuitiva, apto para primerizos sin dudas. Una buena experiencia de comida puede arruinarse si al final te atascas en el pago — una soba-ya que cuida ese punto me dejó una impresión bastante fuerte a nivel personal.