Cafe Berry: un refugio con atmósfera de Ghibli en medio del bosque
Un café escondido a la entrada del bosque de Yokoyama, Sagamihara. Tras una senda que parece sacada de una película de Ghibli, un espacio hecho a mano con ajillo, stroganoff y una vitrina llena de pasteles.
Information
- Address
- 3-6-18 Yokoyama, Chuo-ku, Sagamihara, Kanagawa
- Genre
- Café
La subida a la cafetería, ya es atractivo por sí misma
El camino para llegar al café ya es de por sí parte de la experiencia. Subiendo paso a paso por una senda de vegetación densa, hay momentos en los que solo se escuchan el roce de las hojas y los cantos de los pájaros; pensé en serio que si dentro estuviera sentado Totoro no desentonaría. Dependiendo del ángulo de la luz filtrada, la sensación de “escena de película” se intensifica. Cada vez me sorprende un poco que quede un espacio así de silencioso tan cerca de una zona residencial.
Una cafetería pequeñita llena de detalles encantadores
Abre la puerta y te recibe un espacio cálido lleno de cachivaches con toque artesanal y plantas. Los asientos no son muchos, así que siéntate donde te sientes, tu mirada cae sobre algún trabajo hecho a mano. Los interiores cambian de mesa en mesa, y eso es divertido; automáticamente piensas “la próxima vez me siento en otra mesa”.
Ajillo + tostada — el set no termina hasta limpiar la salsa
Para almorzar pedí el ajillo con tostada. Vegetales frescos y mariscos en aceite de oliva con ajo bien presente — el interruptor del apetito se activa de inmediato. La tostada que lo acompaña está crujiente por fuera y esponjosa por dentro, y rebañar el aceite sobrante con el pan forma parte del set. A pesar de su apariencia colorida y delicada, el final deja una sensación sólida de satisfacción.
Stroganoff de ternera cremoso
Otro plato recomendable es el stroganoff de ternera, servido en un plato blanco simple. Ternera guisada hasta deshacerse, salsa densa con capas de sabor — la cuchara se mueve sola.
El arroz está cocinado al punto justo para absorber salsa sin perder el núcleo. Solo con este plato el almuerzo deja buena sensación.
Elegir pastel de la vitrina como parte del ritual
Como postre eliges frente a la vitrina. Ediciones de temporada junto a los clásicos, y decidir “cuál hoy” te lleva unos minutos. La vibra del café invita a disfrutar incluso esos minutos de indecisión.
El pastel elegido aparece con una belleza discreta, el sabor es suave, y con una bebida al lado el tiempo se ralentiza un poco. Ese tipo de cierre en el que sientes que “gastaste bien el tiempo del café”.